Las frutas que ayudan a regular la hipertensión

Muchos de los casos de hipertensión arterial primaria están ligados a un exceso de sodio. De hecho, la doctora Rossana De Jongh Delgado, médico nutriólogo, especialista en nutrición clínica, destaca la importancia de comedirnos en la ingesta de sal y que las recomendaciones internacionales señalan que no deberíamos ingerir más de una cucharadita (5 gramos) por día.

Es una tarea difícil tomando en cuenta que muchas de las cosas que ingerimos cotidianamente contienen sal, los alimentos procesados, los embutidos, el atún en lata, y si a esto sumamos la sal que agregamos a los preparados cuando cocinamos, es fácil suponer que nos pasamos de la raya.

Las recomendaciones internacionales señalan que no deberíamos ingerir más de 5 gramos de sal por día. (Getty Creative)
Las recomendaciones internacionales señalan que no deberíamos ingerir más de 5 gramos de sal por día. (Getty Creative)

Además de corregir este hábito muy común, podemos incorporar otros a nuestra rutina alimenticia cotidiana con el fin de prevenir y controlar la tensión alta. La Clínica Mayo aconseja la práctica de ejercicio regular y limitar el consumo de alcohol, además del tratamiento que recomiende el especialista, pero también podemos ayudarnos con alimentos de efectividad comprobada en este sentido, según estudios.

Aunque es conocido, sobre todo en la sabiduría popular, que entre los muchos beneficios de la cebolla está actuar en la prevención de afecciones relacionadas con el síndrome metabólico como la presión arterial elevada; hay otros productos naturales tan comunes como la cebolla que también se han relacionado con el control de la tensión alta.

Manzana

No en vano existe un refrán popular que dice “una manzana cada día, de médico te ahorraría”. Y es que un estudio publicado en la revista Hypertension arrojó que cuatro raciones de manzana por semana contribuían a un menor riesgo de tensión alta, en comparación con quienes comían menos de una ración por mes. Otras frutas y vegetales que también arrojaron resultados positivos en este mismo estudio son el brócoli, las zanahorias y las pasas.

Cuatro raciones de manzana por semana contribuyen a un menor riesgo de tensión alta. (Getty Creative)
Cuatro raciones de manzana por semana contribuyen a un menor riesgo de tensión alta. (Getty Creative)

“En conclusión, nuestros resultados sugieren que una mayor ingesta a largo plazo y un mayor consumo de frutas enteras pueden reducir el riesgo de desarrollar hipertensión”, señalan.

Kiwi

Esta fruta es maravillosa. No solo es tentadora, con el equilibrio perfecto entre ácido y dulce sino que también se ha demostrado que contiene sustancias bioactivas que pueden disminuir la presión arterial. Así lo dice un estudio que analizó los resultados en 118 personas participantes. Así, la ingesta de tres kiwis al día se asoció a una presión arterial más baja.

Banana/Plátano

Es poco lo que se puede decir de esta fruta que lo tiene todo. La banana es favorable para el cuidado del cabello, para la recuperación tras el ejercicio y, entre otras cosas, está llena de vitaminas y potasio. Y es justamente este elemento lo que la hace un aliado de primera categoría para el control de la tensión alta.

Un artículo contenido en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos señala que el potasio juega un papel importante en el tratamiento de la hipertensión. Los dátiles, las nectarinas y las naranjas también son ricas en potasio.

Bananas, dátiles y otros alimentos ricos en potasio contribuyen con el control de la tensión alta. (Getty Creative)
Bananas, dátiles y otros alimentos ricos en potasio contribuyen con el control de la tensión alta. (Getty Creative)

Granada

Se ha hecho popular como una alternativa para mejorar las defensas, incluso se dice que es depurativo, pero además, el jugo de granada reduce la presión arterial tanto a corto como a largo plazo. “Estos efectos van acompañados de acciones antioxidantes y antiateroscleróticas que, en conjunto, mejoran la salud cardiovascular. Se han informado efectos antihipertensivos tanto para el jugo de granada como para el aceite de semilla”, así lo concluye una investigación publicada en Current Pharmaceutical Design que revisó varios estudios.

Controlar la tensión alta debe ir mucho más allá de unos ajustes en la dieta. Aunque es una afección común, implica riesgos que incluso pueden ser fatales, según se explica en Medical News Today, donde también se señala insuficiencia cardíaca, pérdida de la visión, derrame cerebral, enfermedad renal y otros problemas de salud.

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